1.19.2012

Decidir



 (Cy Twombly, Scent of Madness, 1986)


A veces hace falta tomar una decisión
que atraviese la corteza acumulada, 
que subleve el descuido amontonado
bajo la piel.
En ese momento
todo lo que eres te mira 
como a un extraño
te obliga
a ser capaz 
de conseguir que las farolas vomiten verdades contra los coches.
Es curioso, pero siempre que llega
no hay salida solo salto 
y hace falta patearse hasta la muerte
muchas veces, incontables como la marea,
para seguir adelante
sabiendo 
lo que dejamos atrás.
Piensa lo que fuiste,
piensa,
sacúdete el óxido del pecho
y alberga
que aquello que quieres
puede ser cargado en silencio.
Destrona. Descansa.
Dentro de tí habita un suelo
donde apoyar las manos
mientras caes.
Ese suelo,
a veces rugoso, pica,
contiene y empuja
en forma de espiral luminiscente
todas tus trabas, tus tretas y tus
torbellinos. Y ahí estas
para inundarlos
de una heroica placidez.

0 comentarios:

afines