6.14.2011

Momentos

(Damien Hirst, Souls, 2011)

Hay momentos de la vida
que exigen un cambio,
un llegar a más, sin saber a donde,
un precipicio.

Nadie es capaz de mirar al abismo,
nadie conoce el rostro de Dios,
no es más que un dejarse llevar, una creencia:
podemos y juntos somos todo.

El individualismo nos somete,
el egoismo nos engaña,
la soberbia nos corroe.

Somos hijos de Occidente
y esto es lo más difícil:
saber que ser humildes nos conduce a la victoria.

Después de todos estos de años de hegemonía,
de miles de años creyéndonos el centro
ahora sabemos
que dormir siempre es necesario
y que soñar la única salida.

Soñar que somos
más allá de nosotros el rostro
que nos mira,
el otro que nos acompleja con su amor,
que nos recibe con dureza y nos consuela.

Saber llegar a ser, ya lo dijo Nietszche,
lo perdimos después de Sócrates.
Ahora toca reescribir toda la historia
de acuerdo a otros principios que nos son ajenos.

El camino se hace leche,
la duda corre por dentro,
pero triunfará el amor
y no nos arrepentiremos.

Nadie dijo que el camino fuera fácil,
pero por eso creemos,
porque somos lo que no somos:
agujeros enlatados
a punto de estallar.

Rompamos esa coraza,
desliguémonos de nuestros efímeros cuerpos,
hagamos el amor hasta extasiarnos.

Porque uno delante del otro
somos una mariposa en busca de calor,
que no sabe a donde va
ni decide lo que quiere.



....

1 comentarios:

Aida Heim ha dit...

Vamos a soñar y hagámoslo juntos! Que al sentir el calor de los cuerpos cerca los unos de los otros sintamos también el calor de las almas...Ellas todo pueden encenderlo.

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