cuaderno poético

9.03.2009

Melancolía de un futuro pasado


(Gerhard Richter, Terra)

Nos hemos transformado, eso es indudable,
hemos visto corroerse la carne, perder el oído, desplazarse la grieta
por donde entraban exhaustos los cachorros.
Hemos transformado todo lo existente a golpe de avión,

de substancias sintéticas, de oscuras redenciones surgidas de la absenta.
Caminamos bajo farolas que ahuyentan los pájaros en el aire

y bajo el suelo hemos construído un laberinto de heces.
Picando teclas hemos reordenado el pensamiento

convirtiendo la historia en corta y pega, en cápsulas infinitas
de infinitos océanos de barro.
Creíamos que no creer nos salvaría

pero no hemos renunciado a tener descendencia,
ni a poseer un carro, ni una azada con la que arar las estrías.
Viajamos, cámara en mano, como si el disparo fuera a retener la vivencia de ese futuro pasado.

Confíabamos en la fuerza de las imágenes,
pero éstas no son más que gajos.

¿Donde queda la consistencia cuando no estamos?
Hemos intercambiado la verdad por la crítica,
el arte por la palabrería, la confianza por el desengaño,
y ahora vemos las paredes tiroteadas de Bosnia como un cuadro,
los gritos de Marrakesch como si fueran sebosos dardos desmayados.
Vemos la muerte como un descuido previsible.
Ya no nos conmueve lo invisible.
Preferimos tener cientos de miles de euros en la mano
que un solo descanso. Y nos desgastamos
y al desgastarnos apostamos por seguir consumiendo energia,
energia que hemos reconvertido en desprecio hacia los demás,
en tiempo para despilfarrar, en palabras que olvidar.

Es curioso, pero dentro de esta transformación inalterable
no hemos olvidados quienes somos,
aún podemos tender un puente umbilical
que zurza todas las heridas con todos los engaños,

con todas las alegrías, con todos los llantos.

Aún podemos bordar someramente un resumen
de todos los amantes que han pasado,
marcar con una flecha las promesas,
trazar un círculo con la mano y contemplar

que ha sido de nuestra vida y de su devenir pasado.
Eso somos, una flecha, una punta, una estaca que penetra el adoquín
adulterando el sonido de los coches, una columna en medio del jardín de Epicuro, un cuchillo para cortar las venas del desarraigo.
Y seguimos confiando, a pesar de todo,
a pesar de una desbocada postmodernidad,

de una juventud drogada,
de un destino resquebrajado,
seguimos confiando en los amigos,

volvemos a las palabras sencillas, al amor, a la paz,
al deseo de ser nosotros mismos.

Después de todo, no hemos aprendido nada y eso nos libera.
Una y otra vez, una y mil veces empezamos.


...

5.23.2009

última edición


Masaccio, La caziata dal paradiso. 1401-1429)

Sólo levantarme puse un frasco de colonia en la nevera y al salir
coloqué una sartén de mango curvo encima de la televisión.
Por si fuera poco, salí a buscar el pan en calzoncillos
y le regalé a una estupefacta señora que me vende las naranjas
mi almohada recién horneada.
¿Qué hago con un periódico en la mano? pregunté a un policía encargado de poner orden,
al día siguiente se anunciaba la fiesta del barrio.
Corriendo tuve que huir de la miradas y mientras corría
repartí vinilos de AC/DC a todas las octogenarias.

Una vez en casa resolví seguir desordenado, me alcé unos botines
y con un pañuelo al cuello cogí el coche rumbo a la universidad.
Todas estas calles, pensé, todos estos autos,
parecen carritos de bebé conducidos por el viento. Abrí el maletero, bajé las ventanillas
y dejé sonar el aria que quiso dormir al conde Goldberg.
Descontento ante los pitidos y chillidos de esos niños con barba, niñas funmando
y futuros niños llorando alcancé un aparcamiento escondido, reservado para las autoridades.

Tenía pis, mejor en la azotea pensé, desde donde
con un cigarro en la mano pude contemplar un arco-iris improvisado con materia humana.
Bajando las escaleras, en cada esquina me detuve a memorizar
todos los panfletos publicitarios, esas sonrisas cubiertas de legañas,
y justo después de entrar en clase grité a mis alumnos: ¡nos vamos!

Subiendo por las rondas pronto alcanzamos Collserola,
bosque de comida y engaños. Unos corrían, algunos se besaban en grupo,
todos sentíamos que nada podía alcanzarnos. Después de unas horas
empezaron a intercambiarse los ojos y con una cadena
se ataban a las piedras los brazos para arrancárselos y luego jugar a espadachines.
La clase de hoy: asumir el desorden como terapia del alma.

Cuando se acabaron las preguntas me fui dejándolos,
olvidando ese momento. Volví a mi casa, a seguir jugando.
Mi mujer es experta en tender divertidísimas trampas con las que distraemos a los abuelos,
a los tíos y a los hermanos, en la cena de navidad.
Así que jugamos un rato. Nos amamos y seguimos jugando un rato más,
un dentro del otro hasta que nos dormimos en la cocina con un extintor en la mano
y una bocina en la cabeza.

Al día siguiente todo eran ruidos exagerados, el estruendo del trajín casi consigue
ordenar mi cabeza. Decenas de transeúntes murmurando, bomberos, soldados y cuerpos alados que señalaban por encima de nuestras cabezas. Y una nube de colores pasando.
Encendimos la tele y sin señal. La radio, sin señal, el móvil, sin señal, el gps, sin señal, no hay señal. Bajamos al kiosko.

“Edición especial. Esta noche se ha perpetrado en la ciudad de Barcelona una acción de consecuencias imprevisibles para la ciudadanía. Varios individuos han entrado en la torre de comunicaciones de Collserola armados con armas de mentira e inexplicablemente han conseguido desconectar la sala de control durante apenas dos minutos. Dado el exceso de información que recibe cada día la torre cerca de las 5’30 de la mañana dicha desconexión ha provocado un colapso en el sistema informático que finalmente ha derivado en un fallo irreversible en el sistema de archivo del ordenador central. Dicha avería, habría producido una burbuja de información difícilmente asimilable por las torres del estado español, que a su vez se habrían visto afectadas. Las autoridades afirman que este estado de desinformación generalizada podrá ser controlado en unos meses. Hasta el momento ha sido imposible contactar con otros países con lo que no se espera la ayuda internacional”.

5.18.2009

Y, mientras tanto, ladran.


(Banksy, Buy Shit)

Ladran porque no saben cual es su destino,
ni si la última parada es mejor que la primera.
Ladran a los ojos de Dios mientras piden explicaciones al kioskero,
quieren acabar el coleccionable.

Ladran cuando desnudos se agitan las chichas esperando ver un pene más grande,
unos brazos enormes, unos dedos capaces de atravesar cualquier obstáculo fecal.
Ladran a sus esposas, a sus hijas, a sus madres,
quieren hacer lo que ven por la tele. Oteadores de la superficialidad,
no son más que una mirada.

Ladran en la tienda de vestidos, en la peluquería, en el lavabo,
a la maternidad, a la compañía, a los anuncios de cosmética.
Ladran a la desesperación de vivir hinchadas,
ladran para dejar que alguien les coma el coño por sorpresa,
quieren sentirse arrebatadas.

Ladran los adolescentes cuando sienten ese calor que les sube por la tripa,
que les conquista la cara y las cuerdas vocales, que les arrebata la comunidad.
Ladran a la confusión de las hormonas, ladran al pequeño,
ladran para hacerse oír y nadie les escucha.

También los perros ladran, pero los abuelos ladran más.
Ladran porque han perdido la ilusión, la vigorosidad, la fuerza,
ladran porque se ven cansados, encogidos, lagartos,
anorreados esperan que alguien solucione una vida que desconocen.

Las calles están llenas de basura, de chiclets enganchados para la posteridad,
de meadas de turista, de tipos con gorra que esperan un desliz para rajarte.
Ladran los coches, las bicicletas, ladran las motos y los autobuses,
ladran los taxis y sus agujeros infinitamente explorados.

Ladra el arte y sus previsibles exhibiciones,
ladran las galerías, los archivos, los museos,
ladran los comisarios, las azafatas, ladran los cuadros,
ladran las ciudades que quieren volver al pueblo.

Ladran los aviones que conectan realidades que no cuadran,
ladran los campos antes de liberar sus semillas transgénicas,
ladran los intelectuales que han de escoger el premio Nobel.

Ladra la tele, la radio, ladra toda forma de comunicación humana,
los profesores, las amas de casa, los soldados, ladra la portera
y el ladrido lo ensordece todo, ladran
y el ladrido les hace más débiles.

Nadie sabe que ladra, cuanto ladra, a quien ladra,
pero el mundo pasa y, mientas tanto, ladran.


_

3.31.2009

Poema realista


(Antonio Lopez, María. 1972)

Una demostración de que Dios no existe es que pensamos,
que nos perdemos escuchando las tonterías que se escuchan en la calle,
y que dormimos. Como duermen desde hace tiempo las pirámides.
Dormir, aunque sobre todo soñar, son actos humanos, pero son infinitos.
Supongo que como infinitas deben ser las conexiones sinápticas de un cerebro sano.
Otra cosa prueba sería también que amamos. Y que por alguien
nos dejaríamos cortar un brazo. Sí, un brazo, una pierna, un dedo
o el alma. Nos dejaríamos lapidar por todo el pueblo saudita
y moriríamos en la silla eléctrica en un condado de Arizona.
Amar es igual que morir. Un término absoluto
donde el pensar es como perseguir una serpiente,
darse con la cabeza contra la farola y descubrir al levantarse
un yonqui pinchándose en la pared de tu casa.
La realidad, como decía Marx, sólo es cuestión de principios,
principios que mutan, que cambian, que sobrevuelan
el planeta tierra reventando las farolas, concibiendo hijos,
desollando cabras. Cómo dicen algunos
sólo nos queda la ironía. Pero, -¿qué es la ironía?-,
pregunta el joven incrédulo ante la afirmación del profesor.
-La ironía es el síntoma de que la realidad es inasible-, contesta éste.
¿Significa eso que exista Dios? No creo.


_

3.12.2009

Canto por necesidad


(Gerhard Richter, Els 2, 2003)

No importa el tú ni el yo ni
el vosotros no importan las personas
ni las formas verbales da igual

si el adjetivo muele o se atraganta

a veces los sintagmas aprietan
pero es irrelevante ¿Cuantas veces
un adverbio
ha rescatado un poema?

Cuando todo es ladera te das cuentas

que las palabras apenas salvan
que todo es voluntad o recuerdo
que cada uno puede consigo de vez en cuando

y que cuando no puede

bebe de los demás
para tragar este rojizo canto.



(...)

Piedra




La piedra no se fía del pie que la está pisando,

cruje su alma y se deshace. Prefiere la caricia

del mar que con sus hondonadas la absorbe

regalándole una nueva oportunidad.

Un golpe y cae, una caída y cluc, nuevas emociones,

nuevos amigos. Lanzada por la mano que no sabe

la piedra no busca su sitio, lo encuentra.



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2.09.2009

Ensayo



Un agujero por donde caer.

La mano ansiosa. Otro flash.

Anunciaron tormenta para hoy,

alguien la espera. Mientras tanto,

ondean pieles preñadas de memoria.


(...)

2.02.2009

Semana de lluvia, semana de poesia...



Esta semana participo en dos recitales:

El primero mañana martes dia 3, en Ocata, a las 8 de la tarde, invitado por el célebre Gregorio Luri. Recitaremos una profesora de la UAB, un poeta de La Breu, nueva editorial muy interesante y yo mismo...todo ello en el Vins i Divins (c/ barcelona, 4) parada de tren OCATA. Yo iré en tren para no agobiarme...y si el tren se queda por la lluvia, algo que tampoco me extrañaría, pues improvisamos un recital sobre las mismas vias. La entrada es gratuita y la verdad pinta muy bien.

Otra posibilidad para verme hacer el ridículo es el viernes dia 6 en la calle abaixadors 10 (borne) a las 7. La peculiaridad de esta actuación es que voy yo solo y que seran solo 15 minutines, supongo que algo lo podremos alargar...Se paga 5 euros por entrar, pero yo puedo apuntar a 5, los 5 primeros se lo llevan gratis. Por cierto, a las 9 me voy al teatro a ver a Marisa Paredes, con lo que la tertulia post-recital tendrá que hacerse a partir de las 12 de la noche (tampoco veo el problema)

Siento avisar tan tarde, pero ya sabeis como vamos todos...esto es un no parar.

Por úlitmo deciros que simplemente es vuestro apoyo el que me estira para seguir escribiendo, yo que no me considero un buen poeta, como bien sabeis. Pero a lo hecho pecho...allí estaré.

Estais todos invitados.

PD: podeis reenviarlo a quien querais porque es muy problable que me olvide de alguien (que nadie se ofenda). A los que estais de exámenes, lo dejamos para otro dia, don't worry.

gracias

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