1.25.2012

Héroes modernos

(Anselm Kieffer, Sternenfall, 1995)


Héroe hoy en día es aquel

que no necesita decir héroe para saber

que sus palabras están cargadas de sentido.


Héroe es aquel

que recoge en su frente las tormentas

y se ríe de ellas

como Rimbaud

sentándose a la Belleza encima suyo

mirándole el abismo

y toda su capacidad.


Héroes que son hombres que quieren ser héroes

porque la carne es débil

y el intelecto

y la espiritualidad.


Héroes, héroes por necesidad,

héroes en la cama, héroes en el desierto de lo real,

héroes y sólo eso

hombres que se desquitan cada mañana las legañas de la civilización occidental

esperando ser capaces de comerse el sol con una risa

y con esa risa trascender los esquemas heredados, sin miedo,

mirando al futuro

como quien sabe que no habrá final

que todo está por derrocar.


Vivimos en un mundo lleno de perros

que ladran y ladran sin saber lo que ladran

pero que ladran hasta conseguir ensordecer

las venas abiertas de la naturalidad

desconcertando al miedo

escupiendo desnudos sin sentido

sentido sin placer

placer encarcelado

cárcel de vacío

vacío de ti.


Hacen falta héroes

héroes que nos enseñen la falta

y de donde viene el dolor

y el destino

y el amor

que cruje bajo las manos.


Héroes,

héroes que son hombres que quieren ser héroes.

Asas enmedio de una carretera,

bicicletas a punto de pedalear.

1.19.2012

Decidir



 (Cy Twombly, Scent of Madness, 1986)


A veces hace falta tomar una decisión
que atraviese la corteza acumulada, 
que subleve el descuido amontonado
bajo la piel.
En ese momento
todo lo que eres te mira 
como a un extraño
te obliga
a ser capaz 
de conseguir que las farolas vomiten verdades contra los coches.
Es curioso, pero siempre que llega
no hay salida solo salto 
y hace falta patearse hasta la muerte
muchas veces, incontables como la marea,
para seguir adelante
sabiendo 
lo que dejamos atrás.
Piensa lo que fuiste,
piensa,
sacúdete el óxido del pecho
y alberga
que aquello que quieres
puede ser cargado en silencio.
Destrona. Descansa.
Dentro de tí habita un suelo
donde apoyar las manos
mientras caes.
Ese suelo,
a veces rugoso, pica,
contiene y empuja
en forma de espiral luminiscente
todas tus trabas, tus tretas y tus
torbellinos. Y ahí estas
para inundarlos
de una heroica placidez.

9.12.2011

Adolescencia



Cuatro hogueras chorrean
mientras las nubes se espesan
dentro de las miradasen forma de canción adolescente.

Tanques tirados por pequeños gigantes
dormidos sobre unas piedras de legión
de soldados hambrientos de sexo
y de pan.

Armani las viste de seda crudo
y los ojos se estiran forzando la destitución
de las miserias.

La distancia es la casa del hombre cauto,
el espejo de los ayuntamientos que sueñan
las desnudas quietudes de la mano anciana.

Hígados desenfocados
se hacen fuertes bajo cuatro chimeneas
inmóviles testigos, merecidas balconadas,
sujetando el tiempo con los dientes.

..........

6.14.2011

Momentos

(Damien Hirst, Souls, 2011)

Hay momentos de la vida
que exigen un cambio,
un llegar a más, sin saber a donde,
un precipicio.

Nadie es capaz de mirar al abismo,
nadie conoce el rostro de Dios,
no es más que un dejarse llevar, una creencia:
podemos y juntos somos todo.

El individualismo nos somete,
el egoismo nos engaña,
la soberbia nos corroe.

Somos hijos de Occidente
y esto es lo más difícil:
saber que ser humildes nos conduce a la victoria.

Después de todos estos de años de hegemonía,
de miles de años creyéndonos el centro
ahora sabemos
que dormir siempre es necesario
y que soñar la única salida.

Soñar que somos
más allá de nosotros el rostro
que nos mira,
el otro que nos acompleja con su amor,
que nos recibe con dureza y nos consuela.

Saber llegar a ser, ya lo dijo Nietszche,
lo perdimos después de Sócrates.
Ahora toca reescribir toda la historia
de acuerdo a otros principios que nos son ajenos.

El camino se hace leche,
la duda corre por dentro,
pero triunfará el amor
y no nos arrepentiremos.

Nadie dijo que el camino fuera fácil,
pero por eso creemos,
porque somos lo que no somos:
agujeros enlatados
a punto de estallar.

Rompamos esa coraza,
desliguémonos de nuestros efímeros cuerpos,
hagamos el amor hasta extasiarnos.

Porque uno delante del otro
somos una mariposa en busca de calor,
que no sabe a donde va
ni decide lo que quiere.



....

6.10.2011

Te veo el sueño


(Imágenes captadas directamente desde el cerebro, ATR Computational Neuroscience Laboratories)


Unos investigadores japoneses
han inventado una máquina
que en pocos años permitirá
grabar y proyectar imágenes
imaginadas durante el sueño.

Pobre humanidad,
que en la mentira descansa.
Mientras los sueños sean secretos
todo hipócrita podrá ser amable con su dueño/a.

En el momento en que un padre pueda,
en la oscuridad de su deseo,
perseguir las malicias de su hijo,
las violaciones de su madre,
las verdaderas intenciones de su esposa,
el suicidio no tiene más futuro que legalizarse.

Porque no vamos a cambiar,
no vamos a dejar de mentir
y de mentirnos, al menos,
tendremos una puerta directa al purgatorio.

Vivimos sentados imaginando lo que
queremos sentir
hasta que llega la noche y soñamos.

Paseando nuestro interior encontramos
todo aquello que no nos atrevemos a decir
mientras trabajamos, mientras amamos,
mientras nos comemos nuestros deseos
que se convierten en ranas
que saltan dentro de nuestras almas croando cantos de futuro.

Futuro es lo que queremos,
donde queremos llegar,
todo aquello a lo que no estamos dispuestos a renunciar.

Cada mañana
despertamos de la vida de los seres ciegos
en la que ser no significa nada,
simplemente acaecen desbordando
los límites de una simple página
de papel, de un mapa en el que nos movemos
como se mueven las moscas
tragando la mierda que no es la suya.

Sin profundizar,
sin darnos cuenta
de todo lo que callamos.

Pero otra vez
la noche
vuelve a salvarnos.

Puedes intentar huir, puedes
intentar salvar la ruina que representas,
millones de escaramuzas milenarias,
estudiadas, documentadas: el ego,
el superyo, el orgullo
de vivir el rayo que nos atraviesa.

Suerte que la noche y sus estruendos
no pueden compararse,
no valen ni siquiera las apuestas,
ni el toma y daca, no existe la suerte
cuando uno sueña.

Sólo el río, la lanza, el desnudo descanso atronador
de la verdad que vuelve para recordarte quien eres, qué quieres,
qué tienes delante y cómo,
en realidad, te engañas.

Harían falta cabinas de sueño
en las que cada hora fuera un escanso original.
En las que siempre pudiéramos
tocar un botón y soñar,
para poder vivir despiertos,
de acuerdo con los propios sueños.


....

5.30.2011

Oración



Existe una maldad,
En el ombligo de cada hombre,
Un agujero que viene de Dios
Un vómito que es Dios.

La excusa de cada noche
Se esconde tras rezos y lloros
Y durante el día
La mano sobre la mejilla
Abre el cuerpo de la inocencia rebelde.

Cada uno recibe lo que quiere
sin que el determinismo genético altere
los cánticos en el cielo,
Niebla son
y velan por los cerebros de la infancia.

Que fácil es corromper a un niño.
Vengan a mí los orgullosos
Porque en mí encontrarán la delicuencia necesaria
Para seguir matando

Las lágrimas se confunden con el semen de Dios
con la caridad como excusa
mientras la lingüística de la religión
Nos cose los labios

Tatuada en la frente

la ayuda y la humedad
de los mentirosos manda.

Dios, púdrete, hazte a un lado,
Porque se levantarán ordas
para romper todas las frentes iluminadas
roídas por el celo.

Ora, ora y muere por dentro.

Eres la malicia del mundo
Y cada lloro tuyo me produce una risa inconfundible.

Cantad cantad malditos,
que llegará el tiempo de los desesperanzados y ningun Dios podrá ya perdonaros
De todos vuestros pecados.


...

3.17.2011

Corre


(Damien Hirst, Souls, 2011)

Como si se acabara el mundo,
persiguiendo de la anémona sus puntas
crujientes y de la fiebre
la dimensión oscura de la muerte.

Cae, como caemos siempre,
sin decidir el ojo que nos mira,
siendo más calor que pira,
más efluvio que serpiente.

Ofrece lo que no sepas dar.
Pon en manos de otro
todo aquello de lo que te asombras
y de lo que la sombra carece.

Porque eso eres,
una estrella que se ahoga en su propio aire,
una enfermedad que sana el alma,
una lágrima que es el poema
cuando resucita la página.

Corre, corre, corre,
porque el mundo se acaba,
porque del aliento derrochado nacerán unas flores,
flores para recordar el ánimo de los que pasaron.

Corre, pero no pierdas la huella,
rescata a todos los que se perdieron
y hazles entender que a pesar de todo
el mundo no ha hecho más que empezar.

...

3.10.2011

Evolucionar de la distancia


Cai Guo-Qiang

El camino se hace globo
cuando dos se miran a lo lejos,
los arcos se disponen como una aureola
crespada.

Nadie se conoce en la distancia.
Los cordones de los zapatos
obligan a bajar la mirada sobre los surcos,
allí donde el agua se acumula.

Las llaves que se perdieron fueron comidas
por perros que siempre alerta
se mantienen dispuestos.

Hace falta claridad en el presente
y la piedra no deja de llorar.

Dicen que los osos pardos desaparecerán
dentro de poco en la memoria
de todos los cazadores que ahora duermen.

Y con ellos las ausencias repetiran
el patrón que Darwin predijo.


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8.16.2010

Canta el pájaro




Canta el pájaro
Que nuevas formas
Estan por venir
Mientras los dientes de la aurora
Se abren paso.

Son destellos que diluyen lo oscuro
En una penitencia eterna
Que redime por igual al ser inherte,
Al lagarto y la azucena,
Convirtiendo la nube en humo
Y a la roca en mirada serena.

Contra ese rayo volveré mis pasos
Haciendo de cada pétalo un descanso,
Removeré el azul entre mis manos
Y de los prados haré brotar la hiedra
Capaz de derrumbar todo el fracaso.

Sobre la mirada infinita
Caminaré con paso firme
Esparciendo mi huella por los campos
Borrando pausadamente
la estela de los que pasaron.

Cada fruto, cada madriguera,
Cada flor, cada hierba,
Beberé mi desnuda pequeñez
Hasta aumentar mi canto.

Voy a clavar un palimpsesto
Que corrija antiguas dudas
Justo en medio de este árbol
y dejaré sangrarlo.

De la miel que se desprenda
Construiré un refugio
Donde guardar los sueños,
el resto lo transformaré en dardos
para superar el desencanto.

Los días de ayuno
Recordaré cuales fueron las raíces
Y los días de furia
Aplacaré la rabia
Desde donde se desprende el rayo.

Los días sobrantes correré desnudo,
Revolcaré mis temores
y eyacularé el futuro
hasta que se levanten las cercas
Que habran de retener mi lado oscuro.

Cada vez que piense en morir
Me dejaré morir
Y todos los cuerpos que acumule
Los declararé santos.

Los ritmos los desataré crujiendo
El musgo con la piedra
Hasta que suene el eterno estruendo:
Vivir no significa huir,
Ni esforzarse el desengaño.

Aprenderé entonces que las sencillas formas
Llevan a la plenitud a los seres sencillos
Y que la esperanza
Tiene un nombre que no es vano.

Finalmente,
A la aurora y al crepúsculo
los coceré en un cuenco de barro
Hasta conseguir un sabor multicolor que siempre hiere,
Porque toda cópula perfecta contiene
Los ingredientes del nacer y del ocaso.

Cuando entienda todo esto
Me sentaré en el porche
A observar como pasan, seguros, los años.

Abrazarme será entonces abrazarte,
Y sentir tu calor como un espasmo
Será todo mi regalo.


Bluff lodge, blue ridge mountain, virginia, 5 aug 2010.

6.21.2010

Transformación


(Bill Viola, Five angels for the millenium, 2001)

Tomarás la vida como si fuera tuya
y le retorcerás el cuello hasta transformarla en lago.

Entonces, empezarás por los pájaros, así podrás vigilarla,
seguirás con los perros, para poder protegerla,

plantarás árboles alrededor y en ellos podrás descansar
cuando exhausto
retornes después de haber robado.

No te olvides del gusano, con él explorarás tus miedos,
ni del cangrejo, recuerdo aparente
de aquellos
que viven mirando al pasado.


Toma cuatro serpientes, dos leones y muchas cabras.
Ellos seran tu alimento cuando no sepas hacer nada.

El lago lo construirás redondo,
evitarás las esquinas y sus humedades,

plantaras un monje y le recitarás cada día tus deseos,
usarás a ese maestro para tener descendencia

y no te olvidaras del sol, del sol y todos los astros.

Cuando lo tengas todo bien trabado
empieza con las lenguas, lo hábitos y los recuerdos,

no te preocupes, encontrarás argumentos para seguir luchando.

Alguien, algún día, pisará el escarabajo,
pero que no te conmueva, tú no eres un escarabajo.


No tengas miedo, no lo tengas,
si consigues esto habrás terminado.

Y entonces,
pero solo entonces,
podrás seguir gozando.


Tampere, Finlandia, junio 2010


6.12.2010

No hay deshonor en la locura



(A l'Arnau)


Hoy he matado un caballo con mis manos
sintiendo cada estertor como si fuera nuestro.


Hoy he dejado caer un carnero en un pozo

y he escuchado sus chillidos como cuando hacíamos el amor.


Hoy he comido serpiente y he vomitado

como cuando una llama se cruzó en tus ojos y vino el crujido.

Hoy me he levantado con las manos ensangrentadas,
pero no hay deshonor en la locura,
he observado las tetas de todas las prostituas de Amsterdam
y he pensado en tí hasta que he llorado.


La ciudad no escoje sus esquinas, no llena sus plazas,

no edifica sus puertos sino es para seguir saciando su fricción.

Solo hecho de menos mis cuadernos tras el incendio,

diarios en forma de versos que me recuerdan
todas las alucinaciones posibles
del perro antes de comer.

Con la lluvia en mi frente volveré a buscarte,
por todas esas veces en las que no salió el sol y lo aprovechamos.
Cuando bebimos de la mano del destino y salimos ilesos.


Esperaré a que los rayos tumben mis antiguas alabanzas

y sobre sus ruinas construiré un imperio de fuego.
Fuego con el que quemarme las pestañas de la memoria,

las uñas de la esperanza, los sueños de un pene que amenaza victoria.


Y así, ardiendo, proclamaré que la lucha no es posible sin desamor

y tú entenderás que nos fuímos en el mejor momento,
orgullosos de no haber soñado con la libertad antes de tiempo.



5.14.2010

Europa


(Dino Valls, Ad Inferos)


Tengo una amiga que dice que sabe
que la cosa no puede alargarse mucho tiempo.
Curiosa ignominia la de ver
la civilización occidental metida en un cochecito
señalando las estanterias con la lengua.
Ahora lo veo claro,
no es posible un mundo humano europeo.


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9.03.2009

Melancolía de un futuro pasado


(Gerhard Richter, Terra)

Nos hemos transformado, eso es indudable,
hemos visto corroerse la carne, perder el oído, desplazarse la grieta
por donde entraban exhaustos los cachorros.
Hemos transformado todo lo existente a golpe de avión,

de substancias sintéticas, de oscuras redenciones surgidas de la absenta.
Caminamos bajo farolas que ahuyentan los pájaros en el aire

y bajo el suelo hemos construído un laberinto de heces.
Picando teclas hemos reordenado el pensamiento

convirtiendo la historia en corta y pega, en cápsulas infinitas
de infinitos océanos de barro.
Creíamos que no creer nos salvaría

pero no hemos renunciado a tener descendencia,
ni a poseer un carro, ni una azada con la que arar las estrías.
Viajamos, cámara en mano, como si el disparo fuera a retener la vivencia de ese futuro pasado.

Confíabamos en la fuerza de las imágenes,
pero éstas no son más que gajos.

¿Donde queda la consistencia cuando no estamos?
Hemos intercambiado la verdad por la crítica,
el arte por la palabrería, la confianza por el desengaño,
y ahora vemos las paredes tiroteadas de Bosnia como un cuadro,
los gritos de Marrakesch como si fueran sebosos dardos desmayados.
Vemos la muerte como un descuido previsible.
Ya no nos conmueve lo invisible.
Preferimos tener cientos de miles de euros en la mano
que un solo descanso. Y nos desgastamos
y al desgastarnos apostamos por seguir consumiendo energia,
energia que hemos reconvertido en desprecio hacia los demás,
en tiempo para despilfarrar, en palabras que olvidar.

Es curioso, pero dentro de esta transformación inalterable
no hemos olvidados quienes somos,
aún podemos tender un puente umbilical
que zurza todas las heridas con todos los engaños,

con todas las alegrías, con todos los llantos.

Aún podemos bordar someramente un resumen
de todos los amantes que han pasado,
marcar con una flecha las promesas,
trazar un círculo con la mano y contemplar

que ha sido de nuestra vida y de su devenir pasado.
Eso somos, una flecha, una punta, una estaca que penetra el adoquín
adulterando el sonido de los coches, una columna en medio del jardín de Epicuro, un cuchillo para cortar las venas del desarraigo.
Y seguimos confiando, a pesar de todo,
a pesar de una desbocada postmodernidad,

de una juventud drogada,
de un destino resquebrajado,
seguimos confiando en los amigos,

volvemos a las palabras sencillas, al amor, a la paz,
al deseo de ser nosotros mismos.

Después de todo, no hemos aprendido nada y eso nos libera.
Una y otra vez, una y mil veces empezamos.


...

7.06.2009

Bologna


(Passolini, Saló o los 120 días de Sodoma)


Detrás de cada pórtico
un sombrero en el que meter la mano,
una estatua con cara desafiante,
un italiano mordiendo una llave,
un coche pequeño, chillón y descarado,
una señora gorda con un pollo abierto en el levantal.

Cada columna un peso,
unos años, unos pasos,
Galileo, Dante, Frankenstein.
Toda la plaza mayor repleta de abuelos
esperando el silbido del Bueno, el Feo y el Malo,
todos los adolescentes con una cerveza caliente
y todas las parejas enamoradas del amor,
de las iglesias y sus santos,
de las panaderías y del café machiatto.

Bologna la gorda, gorda por sus macarrones y sus pizzas que parecen piazzas
en las que te adentras con armadura y sales con algún zarpazo.
Salvaje, Bologna la antigua, siete iglesias conectando 16 siglos de diferencia,
dos torres del siglo XII inclinadas por la codicia.

Suena la música entre las paredes de madera de sangre oscura
y los pórticos, siempre pórticos, como diferenciando,
muralla, pórtico a cada lado,
en el interior jardines, monjes y mercaderes separados.

¿recuerdas porqué se vuelve una y otra vez a Italia?

5.23.2009

última edición


Masaccio, La caziata dal paradiso. 1401-1429)

Sólo levantarme puse un frasco de colonia en la nevera y al salir
coloqué una sartén de mango curvo encima de la televisión.
Por si fuera poco, salí a buscar el pan en calzoncillos
y le regalé a una estupefacta señora que me vende las naranjas
mi almohada recién horneada.
¿Qué hago con un periódico en la mano? pregunté a un policía encargado de poner orden,
al día siguiente se anunciaba la fiesta del barrio.
Corriendo tuve que huir de la miradas y mientras corría
repartí vinilos de AC/DC a todas las octogenarias.

Una vez en casa resolví seguir desordenado, me alcé unos botines
y con un pañuelo al cuello cogí el coche rumbo a la universidad.
Todas estas calles, pensé, todos estos autos,
parecen carritos de bebé conducidos por el viento. Abrí el maletero, bajé las ventanillas
y dejé sonar el aria que quiso dormir al conde Goldberg.
Descontento ante los pitidos y chillidos de esos niños con barba, niñas funmando
y futuros niños llorando alcancé un aparcamiento escondido, reservado para las autoridades.

Tenía pis, mejor en la azotea pensé, desde donde
con un cigarro en la mano pude contemplar un arco-iris improvisado con materia humana.
Bajando las escaleras, en cada esquina me detuve a memorizar
todos los panfletos publicitarios, esas sonrisas cubiertas de legañas,
y justo después de entrar en clase grité a mis alumnos: ¡nos vamos!

Subiendo por las rondas pronto alcanzamos Collserola,
bosque de comida y engaños. Unos corrían, algunos se besaban en grupo,
todos sentíamos que nada podía alcanzarnos. Después de unas horas
empezaron a intercambiarse los ojos y con una cadena
se ataban a las piedras los brazos para arrancárselos y luego jugar a espadachines.
La clase de hoy: asumir el desorden como terapia del alma.

Cuando se acabaron las preguntas me fui dejándolos,
olvidando ese momento. Volví a mi casa, a seguir jugando.
Mi mujer es experta en tender divertidísimas trampas con las que distraemos a los abuelos,
a los tíos y a los hermanos, en la cena de navidad.
Así que jugamos un rato. Nos amamos y seguimos jugando un rato más,
un dentro del otro hasta que nos dormimos en la cocina con un extintor en la mano
y una bocina en la cabeza.

Al día siguiente todo eran ruidos exagerados, el estruendo del trajín casi consigue
ordenar mi cabeza. Decenas de transeúntes murmurando, bomberos, soldados y cuerpos alados que señalaban por encima de nuestras cabezas. Y una nube de colores pasando.
Encendimos la tele y sin señal. La radio, sin señal, el móvil, sin señal, el gps, sin señal, no hay señal. Bajamos al kiosko.

“Edición especial. Esta noche se ha perpetrado en la ciudad de Barcelona una acción de consecuencias imprevisibles para la ciudadanía. Varios individuos han entrado en la torre de comunicaciones de Collserola armados con armas de mentira e inexplicablemente han conseguido desconectar la sala de control durante apenas dos minutos. Dado el exceso de información que recibe cada día la torre cerca de las 5’30 de la mañana dicha desconexión ha provocado un colapso en el sistema informático que finalmente ha derivado en un fallo irreversible en el sistema de archivo del ordenador central. Dicha avería, habría producido una burbuja de información difícilmente asimilable por las torres del estado español, que a su vez se habrían visto afectadas. Las autoridades afirman que este estado de desinformación generalizada podrá ser controlado en unos meses. Hasta el momento ha sido imposible contactar con otros países con lo que no se espera la ayuda internacional”.

5.18.2009

Y, mientras tanto, ladran.


(Banksy, Buy Shit)

Ladran porque no saben cual es su destino,
ni si la última parada es mejor que la primera.
Ladran a los ojos de Dios mientras piden explicaciones al kioskero,
quieren acabar el coleccionable.

Ladran cuando desnudos se agitan las chichas esperando ver un pene más grande,
unos brazos enormes, unos dedos capaces de atravesar cualquier obstáculo fecal.
Ladran a sus esposas, a sus hijas, a sus madres,
quieren hacer lo que ven por la tele. Oteadores de la superficialidad,
no son más que una mirada.

Ladran en la tienda de vestidos, en la peluquería, en el lavabo,
a la maternidad, a la compañía, a los anuncios de cosmética.
Ladran a la desesperación de vivir hinchadas,
ladran para dejar que alguien les coma el coño por sorpresa,
quieren sentirse arrebatadas.

Ladran los adolescentes cuando sienten ese calor que les sube por la tripa,
que les conquista la cara y las cuerdas vocales, que les arrebata la comunidad.
Ladran a la confusión de las hormonas, ladran al pequeño,
ladran para hacerse oír y nadie les escucha.

También los perros ladran, pero los abuelos ladran más.
Ladran porque han perdido la ilusión, la vigorosidad, la fuerza,
ladran porque se ven cansados, encogidos, lagartos,
anorreados esperan que alguien solucione una vida que desconocen.

Las calles están llenas de basura, de chiclets enganchados para la posteridad,
de meadas de turista, de tipos con gorra que esperan un desliz para rajarte.
Ladran los coches, las bicicletas, ladran las motos y los autobuses,
ladran los taxis y sus agujeros infinitamente explorados.

Ladra el arte y sus previsibles exhibiciones,
ladran las galerías, los archivos, los museos,
ladran los comisarios, las azafatas, ladran los cuadros,
ladran las ciudades que quieren volver al pueblo.

Ladran los aviones que conectan realidades que no cuadran,
ladran los campos antes de liberar sus semillas transgénicas,
ladran los intelectuales que han de escoger el premio Nobel.

Ladra la tele, la radio, ladra toda forma de comunicación humana,
los profesores, las amas de casa, los soldados, ladra la portera
y el ladrido lo ensordece todo, ladran
y el ladrido les hace más débiles.

Nadie sabe que ladra, cuanto ladra, a quien ladra,
pero el mundo pasa y, mientas tanto, ladran.


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3.31.2009

Poema realista


(Antonio Lopez, María. 1972)

Una demostración de que Dios no existe es que pensamos
y que dormimos.
Como duermen desde hace tiempo las pirámides.

Dormir, pensar, son actos humanos infinitos.
Como infinitas son las conexiones sinápticas de un cerebro sano.

Otra cosa prueba sería también que amamos.
Y que por alguien
nos dejaríamos cortar un brazo.
Sí, un brazo, una pierna, un dedo
o el alma.
Nos dejaríamos lapidar por todo el pueblo saudita

y moriríamos en la silla eléctrica en un condado de Arizona.

Amar es igual que morir: un término absoluto
,
donde la caricia es como perseguir una serpiente,
darse con la cabeza contra la farola y descubrir al levantarse
un yonqui pinchándose en la pared de tu casa.

La realidas es sólo una cuestión de principios,

que mutan, que cambian,
que sobrevuelan
el planeta tierra reventando farolas, concibiendo hijos, desollando cabras.

Cómo dicen algunos
: sólo nos queda la ironía.
Pero, -¿qué es la ironía?-,

pregunta el joven incrédulo ante la afirmación del profesor.
-La ironía es el síntoma de que la realidad es inasible-, contesta éste.
¿Significa eso que exista Dios? No creo.


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3.12.2009

Canto por necesidad


(Gerhard Richter, Els 2, 2003)

No importa el tú ni el yo ni
el vosotros no importan las personas
ni las formas verbales da igual

si el adjetivo muele o se atraganta

a veces los sintagmas aprietan
pero es irrelevante ¿Cuantas veces
un adverbio
ha rescatado un poema?

Cuando todo es ladera te das cuentas

que las palabras apenas salvan
que todo es voluntad o recuerdo
que cada uno puede consigo de vez en cuando

y que cuando no puede

bebe de los demás
para tragar este rojizo canto.



(...)

Piedra




La piedra no se fía del pie que la está pisando,

cruje su alma y se deshace. Prefiere la caricia

del mar que con sus hondonadas la absorbe

regalándole una nueva oportunidad.

Un golpe y cae, una caída y cluc, nuevas emociones,

nuevos amigos. Lanzada por la mano que no sabe

la piedra no busca su sitio, lo encuentra.



_

afines